Desde niña mi madre me advirtió que debía ser positiva, ver las cosas como si siempre fueran a salir bien porque, según ella, de esa forma efectivamente saldrían bien. Yo, al oírla, pensaba... ¡vaya tontería!. Pasaron años, muchos años y la vida poco a poco me fue demostrando que es cierto, que todo en la vida lo va marcando uno mismo, lo bueno, lo menos bueno, lo absurdo, lo impotente, lo vano, lo vanal, lo desidioso, el maltrato, el amor, el desamor, la amistad, el vacío, la desdicha... La desgracia no, la desgracia viene sola (siempre que no sea mucha desgracia ¡claro!, porque esa, para mí, por muy mayor que ahora sea, sigue cayendo del "cielo" o del "infierno", como nos hacían creer las monjas en el cole cuando aún vestíamos de marrón y calzábamos "gorilas" impecables con calcetines a juego. El caso es que a mí me parecía algo lejano, tan lejano, que no me importaba nada lo que me estaba diciendo. Yo me sabía una niña muy buena, ayudaba en casa, también colaboraba en sendos negocios de mis padres, cuidaba de mis hermanos -tres eran tres como las hijas de Elena- porque mamá andaba todo el día trabajando y, aunque lo hacía bajo los techos de nuestra casa, las clientas no me dejaban acercarme porque la entretenía, ¡brujas!, así que yo creía que jamás me tocaría nada malo. ¡Ilusa!). El sufrimiento por culpa de la envidia también viene solo sin que se lo llame nadie y se vuelve primo hermano de la desgracia, desgraciadamente; se instala a nuestro lado y nos asfixia de pena y de impotencia. Por más años que cumpla no alcanzo a entender qué será el chic que provoca la envidia, en casa nunca me lo enseñaron y jamás lo vi en ojos de nadie de los míos, cosa que agradezco y me enorgullezco, porque pienso que deben pasarlo realmente mal los que la padezcan, porque al envidiado lo fastidian, pero... ¿y lo mal que lo deben pasar ellos?.
Pues bien, no presté atención a las palabras de mamá y me equivoqué. Qué razón llevan las madres en todo lo que dicen y qué poco caso les hacemos mientras no nos pasan "el testigo", ¿verdad?. Mi visión ahora la marca la experiencia de que todo lo que decía mi madre es tan cierto como que Dios existe, aunque haya mucha gente que se empeñe en negarlo.
Como caída del cielo, me ha venido mi nueva amiga inglesa, Karma. Nos vimos el sábado para intercambiar idiomas, y después de charlar un buen rato, sin más me dice: "Debes ver El SECRETO". ¿EL SECRETO? ¿QUÉ ES EL SECRETO?, debes verlo, y de ahí no salía, así que no tuve más remedio que, al terminar nuestro encuentro linguístico, salir sin pausa y con mucha prisa, al primer video club que encontré y sacar el dichoso "SECRETO", y digo dichoso porque aunque parezca raro, no soy curiosa, sin embargo esta tarde inauditamente sí lo estaba siendo. ¿Qué querría decirme con "El SECRETO" Karma?. Una vez en mis manos, asido a mis manos como si mi vida fuera en ello, tomé mi automóvil y me fui directa a casa.
Llegué tarde y cansada, pero era tal el suspense que se me había creado, que decidí abrir mi portátil y engullir las imágenes que de allí salían. Lo hice como me dijo Karma, en inglés, para ir abriendo oídos al idioma que comparte con Shakespeare y que yo, por desgracia casi he olvidado, ya que desde el año 79 en que terminé mi licenciatura, apenas he tenido ocasión de hablarlo y se olvida, digo que si se olvida... Ni que decir tiene que opté por ponerle subtítulos en español, "porsiacá"; así que cogí un yogourt del frigo para no perderme nada.
La primera imagen... una chica rubia, de pelo largo como yo, que debía tener una edad semejante a la mia, de semblante y aspecto similar al mío, en absoluta soledad, como yo en estos momentos; con una nota manuscrita de su hijo, en un post-it, sobre la cubierta de un libro, de la misma forma en que yo tantas veces he recibido de manos de mi niña. El hijo parecía vivir fuera, la mía también, y ella parecía triste y perdida por su ausencia, yo también. Y mi cuiriosidad me iba superando a cada instante, hasta el punto en que comencé a sentir mi corazón cómo latía. Lo incierto siempre da miedo, es cierto, pero no alcanzaba a entender por qué me estaba poniendo tan nerviosa el "temita". No sé por qué, es cierto, pero imágenes y música unidas me asustaban y no me atrevía a seguir mirando. Tú eres tonta, me dije, y me sonreí como si en ese momento yo fuera mi igual, mi melliza. De súbito, recordé la carita de karma y la ilusión que tendría cuando comentáramos su recomendación, así que continué pegada a la pantalla por el mero hecho de no defraudarla.
Conforme iba avanzando el documental, más me sorprendía que fuera precisamente una recién conocida la que me había recomendado tamaño documental y sentí una satisfación inusitada por saberla más cercana a mi pensamiento de lo que yo la había creído en un principio. Las imágenes corrían y yo iba encontrando frase a frase con mi vida, con mi pasado y también con mi presente, al que me hubiera gustado llegar un poco más tarde y un poco menos sola, y me di cuenta de muchas cosas que hasta el momento no había sido consciente. Corroboré que había cosas que hasta ahora había hecho mal, no por ser malas, sino por ir en contra de lo que era bueno para mí (yo nunca estuve en mi vida porque estaba demasiado ocupada resolviendo problemas ajenos) y me reconfortó el hecho de que hubiese por fin llegado el momento de mirarme en el espejo; pensé que, aunque ya creía que no habría demasiados cambios en el devenir de mi vida, tal vez estuviera equivocada, tal vez yo también tendría derecho a tener otra oportunidad para arreglar entuertos.
Así que aquí estoy, intentando crear de nuevo un camino más certero por el que gastar mis botas nuevas, dispuesta a alejarme de personas y cosas que hasta ahora dirigieron mis pasos, algunas por las que hubiera dado la vida si me la hubieran pedido y que gracias a Dios que no lo hicieron, jajaja.
Hoy quiero compartir este momento con vosotros, y quiero recomendaros lo que mi amiga Karma me hizo ver a mí, el documental titulado EL SECRETO. Así que si creéis que todo está escrito en vuestras vidas, vedlo y veréis como obtendréis muchas respuestas a preguntas que hasta ahora no habíais podido contestar y otras que dejaréis de haceros porque será una reafirmación de que lo que hacéis lo hacéis bien.
Suerte en vuestro andar, amigos, ¡mucha suerte!.
Un beso
Eva
domingo 22 de noviembre de 2009
EL SECRETO
Desde niña mi madre me advirtió que debía ser positiva, ver las cosas como si siempre fueran a salir bien porque, según ella, de esa forma efectivamente saldrían bien. Yo, al oírla, pensaba... ¡vaya tontería!. Pasaron años, muchos años y la vida poco a poco me fue demostrando que es cierto, que todo en la vida lo va marcando uno mismo, lo bueno, lo menos bueno, lo absurdo, lo impotente, lo vano, lo vanal, lo desidioso, el maltrato, el amor, el desamor, la amistad, el vacío, la desdicha... La desgracia no, la desgracia viene sola (siempre que no sea mucha desgracia ¡claro!, porque esa, para mí, por muy mayor que ahora sea, sigue cayendo del "cielo" o del "infierno", como nos hacían creer las monjas en el cole cuando aún vestíamos de marrón y calzábamos "gorilas" impecables con calcetines a juego. El caso es que a mí me parecía algo lejano, tan lejano, que no me importaba nada lo que me estaba diciendo. Yo me sabía una niña muy buena, ayudaba en casa, también colaboraba en sendos negocios de mis padres, cuidaba de mis hermanos -tres eran tres como las hijas de Elena- porque mamá andaba todo el día trabajando y, aunque lo hacía bajo los techos de nuestra casa, las clientas no me dejaban acercarme porque la entretenía, ¡brujas!, así que yo creía que jamás me tocaría nada malo. ¡Ilusa!). El sufrimiento por culpa de la envidia también viene solo sin que se lo llame nadie y se vuelve primo hermano de la desgracia, desgraciadamente; se instala a nuestro lado y nos asfixia de pena y de impotencia. Por más años que cumpla no alcanzo a entender qué será el chic que provoca la envidia, en casa nunca me lo enseñaron y jamás lo vi en ojos de nadie de los míos, cosa que agradezco y me enorgullezco, porque pienso que deben pasarlo realmente mal los que la padezcan, porque al envidiado lo fastidian, pero... ¿y lo mal que lo deben pasar ellos?.
Pues bien, no presté atención a las palabras de mamá y me equivoqué. Qué razón llevan las madres en todo lo que dicen y qué poco caso les hacemos mientras no nos pasan "el testigo", ¿verdad?. Mi visión ahora la marca la experiencia de que todo lo que decía mi madre es tan cierto como que Dios existe, aunque haya mucha gente que se empeñe en negarlo.
Como caída del cielo, me ha venido mi nueva amiga inglesa, Karma. Nos vimos el sábado para intercambiar idiomas, y después de charlar un buen rato, sin más me dice: "Debes ver El SECRETO". ¿EL SECRETO? ¿QUÉ ES EL SECRETO?, debes verlo, y de ahí no salía, así que no tuve más remedio que, al terminar nuestro encuentro linguístico, salir sin pausa y con mucha prisa, al primer video club que encontré y sacar el dichoso "SECRETO", y digo dichoso porque aunque parezca raro, no soy curiosa, sin embargo esta tarde inauditamente sí lo estaba siendo. ¿Qué querría decirme con "El SECRETO" Karma?. Una vez en mis manos, asido a mis manos como si mi vida fuera en ello, tomé mi automóvil y me fui directa a casa.
Llegué tarde y cansada, pero era tal el suspense que se me había creado, que decidí abrir mi portátil y engullir las imágenes que de allí salían. Lo hice como me dijo Karma, en inglés, para ir abriendo oídos al idioma que comparte con Shakespeare y que yo, por desgracia casi he olvidado, ya que desde el año 79 en que terminé mi licenciatura, apenas he tenido ocasión de hablarlo y se olvida, digo que si se olvida... Ni que decir tiene que opté por ponerle subtítulos en español, "porsiacá"; así que cogí un yogourt del frigo para no perderme nada.
La primera imagen... una chica rubia, de pelo largo como yo, que debía tener una edad semejante a la mia, de semblante y aspecto similar al mío, en absoluta soledad, como yo en estos momentos; con una nota manuscrita de su hijo, en un post-it, sobre la cubierta de un libro, de la misma forma en que yo tantas veces he recibido de manos de mi niña. El hijo parecía vivir fuera, la mía también, y ella parecía triste y perdida por su ausencia, yo también. Y mi cuiriosidad me iba superando a cada instante, hasta el punto en que comencé a sentir mi corazón cómo latía. Lo incierto siempre da miedo, es cierto, pero no alcanzaba a entender por qué me estaba poniendo tan nerviosa el "temita". No sé por qué, es cierto, pero imágenes y música unidas me asustaban y no me atrevía a seguir mirando. Tú eres tonta, me dije, y me sonreí como si en ese momento yo fuera mi igual, mi melliza. De súbito, recordé la carita de karma y la ilusión que tendría cuando comentáramos su recomendación, así que continué pegada a la pantalla por el mero hecho de no defraudarla.
Conforme iba avanzando el documental, más me sorprendía que fuera precisamente una recién conocida la que me había recomendado tamaño documental y sentí una satisfación inusitada por saberla más cercana a mi pensamiento de lo que yo la había creído en un principio. Las imágenes corrían y yo iba encontrando frase a frase con mi vida, con mi pasado y también con mi presente, al que me hubiera gustado llegar un poco más tarde y un poco menos sola, y me di cuenta de muchas cosas que hasta el momento no había sido consciente. Corroboré que había cosas que hasta ahora había hecho mal, no por ser malas, sino por ir en contra de lo que era bueno para mí (yo nunca estuve en mi vida porque estaba demasiado ocupada resolviendo problemas ajenos) y me reconfortó el hecho de que hubiese por fin llegado el momento de mirarme en el espejo; pensé que, aunque ya creía que no habría demasiados cambios en el devenir de mi vida, tal vez estuviera equivocada, tal vez yo también tendría derecho a tener otra oportunidad para arreglar entuertos.
Así que aquí estoy, intentando crear de nuevo un camino más certero por el que gastar mis botas nuevas, dispuesta a alejarme de personas y cosas que hasta ahora dirigieron mis pasos, algunas por las que hubiera dado la vida si me la hubieran pedido y que gracias a Dios que no lo hicieron, jajaja.
Hoy quiero compartir este momento con vosotros, y quiero recomendaros lo que mi amiga Karma me hizo ver a mí, el documental titulado EL SECRETO. Así que si creéis que todo está escrito en vuestras vidas, vedlo y veréis como obtendréis muchas respuestas a preguntas que hasta ahora no habíais podido contestar y otras que dejaréis de haceros porque será una reafirmación de que lo que hacéis lo hacéis bien.
Suerte en vuestro andar, amigos, ¡mucha suerte!.
Un beso
Eva
miércoles 30 de septiembre de 2009
Habitación 613 (Mi agradecimiento al personal sanitario del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico de Granada)
GRACIAS
______________________________________
Ante las contínuas quejas que llegan hasta nosotros por el supuesto mal hacer en la Sanidad Española, no quiero quedarme al margen, ya que mi experiencia reciente ha sido realmente buena.
Por eso, dejo aquí mi apoyo público a todo el personal adscrito a nuestra Sanidad en España, y más concretamente al Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico de Granada, a los que he dirigido una carta de agradecimiento tras haber sido operada en los últimos días por su profesionalidad, cariño y buen hacer.
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CARTA DIRIGIDA AL PERSONAL DEL SERVICIO DE
OBSTETRICIA Y GINECOLOGÍA
DEL HOSPITAL CLÍNICO DE GRANADA.
Granada, 26 septiembre de 2009
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Lunes, 21 sep, 10 a.m, un neceser cargado de miedo adentro, era mi único equipaje. Nunca me gustaron los hospitales. Una sonrisa vestida de verde salió a mi encuentro e inquirió en mi vida, sin pudor, para evitar contratiempos. Yo escuchaba sin apartar mis ojos de sus párpados gachos y respondí de la forma más precisa posible para que en mis días de hospedaje mi naturaleza especialmente atópica no nos diera sorpresas. Me ofreció cortésmente una muda estereotipada blanquiverde, un par de esponjas enjabonadas con olor a limpio discreto y una tercera cama articulada donde depositar mis sueños. Habitación 613.
Le siguieron agujas, miedo, debe tomarse estos 8 sobres cada media hora, miedo, comidas insulsas y escasas, miedo, a mí hija la acaban de operar, era Edu, la madre de Verónica, joven y guapa, madre de un bebé que le espera en casa, la que acaba de entrar sedada, mucho miedo, mañana todo irá bien, no se preocupe, miedo, Eva, mañana será usted la primera en entrar a quirófano, tendrá que estar preparada a las 7,30, entraré sin poder mirar los ojillos que más quiero –no le dio tiempo a volar hasta aquí–, terror, visitas, llamadas, mensajes, voces y manos preocupadas y expectantes que me quieren están muy cerca. Ayuno al anochecer y nervios, de los que la 613 se beneficia; todo queda perfectamente ordenado, alineado y Edu, me mira y sonríe (podrías venirte a echar unas horillas en mi casa –me dice–, yo también sonrío).
Siete horas de oscuridad interminable y el amanecer me trae un billete en camilla a la quinta planta que me espera.
Una vez allí, cubren mis pies de verde y mi pelo queda escondido del mismo tono. Yo meto mi mano dentro del gorro y trato de que mi flequillo no se mimetice con mi cuerpo tembloroso procurando que quede a salvo del dichoso terremoto que me espera. Me despido de aquellos que más quiero. Un equipo monocromático de ojos cariñosos me hablan en silencio, sonríen anónimos intentando menguar mi miedo, dotándome de un cariño y una esperanza que no alcanzo entender. Son ojos llenos de ternura, de seguridad y de templanza. Mi miedo se va transformando, mengua. Se acerca una enfermera con voz amiga y me saluda, un hombre pausado, con aspecto relajado y seguro de sí mismo le sigue. Eva, buenos días, soy el doctor Francisco Bueno Molina, y seré yo quien te anestesie junto a la doctora Pilar Páiz, también anestesióloga , me acaricia el brazo, hola Eva, encantada, y prosiguió el doctor Bueno: no tengas miedo, Eva, todo va a ir muy bien (a pesar de notar en él la certeza de la ignota responsabilidad que le espera, sus ojos me sonríen y me aplacan, su voz me serena, me serena, inauditamente me serena; siento una palmadita en la cara que me aplaca, presiento que esa mano sabe muy bien lo que hace y comienzo a relajarme, algo me dice que estoy en buenas manos, acerco tímida mis labios y doy un beso que roza su mano, él sonríe, no te preocupes).
Ella, -me dice- es la doctora Carmen Padilla Vinuesa, ginecóloga, Jefe de la Unidad, es la persona que va a realizar tu intervención, y ellas son... mi cerebro no podía archivar más datos en ese momento y siento que su voz se va perdiendo muy a mi pesar. Miro a los ojos de la doctora Padilla, que se ocultan obligados tras unas transparentes gafas de seguridad. Me sonríe discretamente, sabida de la responsabilidad que entrañan sus manos y siento una inconcebible y súbita admiración por esos preciosos ojos de mirada firme y segura a los que, junto a los del Doctor Bueno, deberé mi vida, y tengo el sentimiento de que a mujeres como ella debemos el resto de nosotras, el respeto que nos profesa el mundo, cuando nos lo profesa. Mi miedo desaparece, siento un líquido frio y espeso que sube por mi mano derecha y recorre impertinente mi antebrazo. Eva, ya vamos a dormirte, tranquila – dijo serenamente el doctor Bueno– y caí al instante en un sueño profundo durante dos horas; soñé con cosas plácidas, mares limpios y abiertos, playas sin gente llenas de paz y aparecieron ante mí imágenes que ahora soy incapaz de describir por la ausencia de detalles, pero que dejaron en mí una sensación de armonía hasta que volví a sentir la mano y la voz de mi anestesista: Eva, ya hemos terminado, guapa, todo ha salido muy bien. Gracias, muchas gracias doctor, le dije sin que mi voz sonara en mi cuerpo.
El resto de mi ingreso siguió en la misma línea, por eso quiero agradecer hoy públicamente al equipo humano del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico de Granada, a cirujanos, anestesiólogos y equipo de apoyo, especialmente a la Doctora Carmen Padilla Vinuesa y el Doctor Francisco Bueno Molina, ya que, muy por encima de lo que para ellos es su obligación, hicieron que mi vida en el hospital fuera un feliz encuentro, al Doctor Pedro Clavero que empático me atendió en sala, concreto, preciso y discreto, y me traía día a día las buenas nuevas del perfecto hacer de sus colegas; al personal de quirófano; al camillero; al responsable de la “sala del despertar” de aquella mañana, que cuidó mi vuelta a la realidad, gracias; a las enfermeras que me dieron la mano día y noche para que mi cuerpo y mi ánimo salieran de su duelo, sin importarles si mi timbre sonaba a las dos de la tarde o a las tres de la mañana, y especialmente a Lidia y a Ana (disculpad, no sé vuestros apellidos) pues cultura e hijos nos acercaron, y su cuidado, ánimos y esmero, me hicieron sentirme en casa. A mi familia (especialmente a mi madre, no sé qué haría sin ella), a mis Amigos de siempre y a mis Amigos de ahora, a mis compañeros de trabajo y mis colegas porque con sus visitas, llamadas, mensajes e emails, ni un solo momento me he sentido sola; a mis compañeras de habitación: A Verónica, y a Edu por hacerme reír entre tanto desconsuelo, a María Jesús por su paciencia con mi alergia, por haber tenido que sacar sus ramos a la puerta, a Encarna y a Rita (que aún sigue en cama ¡mucha suerte, guapa!) y sobre todo quiero dar las gracias a la Habitación 613 porque jamás imaginé que una fría habitación de hospital albergara toneladas de cariño.
Muchas gracias.
jueves 4 de junio de 2009
NOTICIAS
Ahora la noticia es que he sido aceptada en el Orfeón de Granada (http://www.orfeondegranada.org/ ) hace mes y estoy feliz. Es un grupo fantástico, no sólo en voces, sino como personas, siento que es un privilegio el poder estar entre ellos y compartir escenario e ilusiones. Me encanta porque me cargan de energía.
Me he incorporado como voz contralto, claro. El domingo tuvimos una actuación lindísima, se trataba de la ópera Dido y Aeneas y se hizo en el Teatro Isabel
Dido y Aeneas hizo temblar el Isabel con sus interminables aplausos y yo acabé llorando al ver una a una las caras de mis compañeros y alguna que otra sorpresa que hubo entre las butacas.
Interminables aplausos y cierre de telón para esa tarde.
Ya de vuelta a vestuarios, Belén me regaló un ramo de flores y me dio el abrazo que necesitaba (¡gracias preciosa!)
Al día siguiente... una excelente crítica en Ideal.
¡Misión cumplida!.
Por si queréis conocer algo más del orfeón, os dejo nuestro enlace: http://www.orfeondegranada.org/ Lo próximo que tenemos será una actuación conjunta con el coro de
sábado 6 de diciembre de 2008
UN PASEILLO POR MI VIDA ARTÍSTICA
Esta mañana he estado mirando algunas cosillas por la red y me he dado cuenta de que no he compartido con vosotros cómo comencé en este mundillo de la literatura y quiero hacerlo.
nte histórico (ni yo misma me lo podía creer porque yo la Historia sólo la aprobé copiando en los exámenes. jajaja. La odiaba. Y al verme escribiendo sobre este tema yo sóla me reía), sobre la vida real de Juana de Castilla, "la loca". ¿Por qué me basé en ella? Pues porque un día el azar me llevó a conocer más sobre ella y pensé: ¡Dios mío! todos conocemos la historia de esta mujer como una auténtica loca que no tenía en su cabecita otra cosa que su obsesión por su Felipe, ¡"el hermoso", claro!; pero no era así y me resultó tan desbordante y tan desconocida para casi todo el mundo que decidí dejar su historia verdadera resumida en pocas páginas (110) para aquellos jóvenes, sobre todo, o aquellas personas que no fuesen doctas en el tema y quisieran saber algo más sobre esta maravillosa y cultísima mujer. Es increíble como la historia tergiversa a su antojo la vida de las personas. Yo no quería que Juana pasara a la Historia, no en lo que a mí concierne, como una ninfómana con pocos sesos y mucha locura encima. Yo quería poner mi gotita de arena para que por lo menos a aquellos a los que les llegara mi novela, la respetaran como lo que fue, una gran mujer. Ahora el reto era cómo hacía yo que unos jóvenes leyeran con atención una biografía de alguien de la que tanto se ha hablado. Cómo lograría atraparles. Lo hice con una historia muy cercana a ellos, a los lectores objetivos a los que yo me dirigía, era la vida, de dos personas, un abuelo y un nieto en los que la convivencia era la lógica de un niño de 14 años "de los de ahora", y su abuelo, un hombre que estaba estudiando a su vejez en el aula de mayores de la universidad. Así que seguí el proyecto que diseñó mi mente y acerté. Se ha puesto de lectura obligada en algunos colegios de Andalucía y obtuvo muy buenas críticas, incluso desde revistas de historia nacionales. Sé que en este campo "he nacido de pìe" y estoy contenta por ello.


Un día me hicieron una propuesta que no pude rechazar: un casting para pertenecer al elenco de actores-cantantes del gran musical de Los Miserables que estaba preparando en Granada una nueva compañía de teatro-musical, La Butaca Vacía, http://www.labutacavacia.es/ así que fui y me cogieron. Desde entonces, no sólo escribo, sino que me dedico a ese mundillo que sorpresivamente para mí, me encanta. Actualmente llevamos varias cosas entre manos: Por un lado estamos llevando al público desde hace año y medio Les Mis http://www.labutacavacia.es/DOSSIERMIS.pdf , por otro Lorquianos http://www.labutacavacia.es/PROGLORCA.pdfGLORCA.pdf (una adaptación preciosa de nuestra directora Myriam Carrascosa, de Bodas de Sangre y Yerma unidas, del gran poeta Gcía. Lorca), por otro estamos terminando de preparar una obra estupenda sobre el Boabdil, El rey chico, el que perdió Granada ante los RR Católicos (es obra propia, música de Santiago Martín Arnedo y libreto del fallecido Francisco José Fernández Cruz) http://www.labutacavacia.es/DOSSIERBOABDIL.pdf . De este grupo, ha salido uno más pequeño en número de integrantes, pero no con menos entidad, RUBATO ET POÊME (inicialmente nos llamamos Tal Como Somos Granada) http://talcomosomosgr.blogspot.com/ . Tal como somos granada, lo formamos Carmen Román (compositora, guitarrista y pianista), Sonia Lizana (abodado y músico), y Eva Velázquez (yo misma, jajaja).
¿Por qué nos elegimos este nombre?.
Veréis: Rubato es un término italiano que se usa en la música, especialmente para piano. Dicen los académicos que "rubato" es una indicación que, en música, prescribe abandonar el rigor del compás a favor de una interpretación expresiva, acelerando unas notas o ralentizando otras. Eso es exactamente lo que somos: un grupo que altera lo establecido en la formas normalizadas para acercar la cultura al público. Para ello utilizamos todo lo aprendido a lo largo de nuestra vida:
- Creación musical, arreglos y armonización, tenemos la gran suerte de contar con dos músicos en el grupo: Carmen y Sonia.
- Interpretación musical: Carmen es guitarrista y además cursa estudios avanzados de piano en el Conservatorio Angel Barrios, de Granada. Sonia también toca el piano. Yo, la percusión y a veces la guitarra.
- Parte literaria: Yo soy filóloga, escritora y llevo mucho tiempo leyendo en público, con lo que la elección de textos (a veces propios, a veces ajenos), la realización de las lecturas, etc corren de mi mano.
- Voces, las tres llevamos perteneciendo toda la vida a corales de nuestra ciudad, entre ellos, coros de gran altua, como es el coro de voces blancas de "El Carmelo" o el Coro oficial de la Capilla Real de Granada. Para más inri, Carmen ha sido directora del Coro de la Facultad de Bellas Artes de Granada y actualmente lo es de la coral de San Isidro.
- Por último, las tres hemos hecho teatro y actualmente Carmen y yo pertenecemos a la compañía de teatro musical La Butaca Vacía, con lo que los conocimientos que nos imprime sobre puesta en escena, los ponemos también a favor de RUBATO ET POÊME. Así pues podría definirse como un grupo que hace y pone en escena poemas o textos literarios de un modo diferente. Creemos que encaja con nuestras personalidades y sobre la forma que nos gustan, a las tres que lo componemos, hacer las cosas. Sin más pretensiones, como decía más arriba, que las de acercar la cultura de una forma distinta, mágica digo yo porque realmente se establece en los actos una nube de magia que no acertamos a descubrir el porqué, a todo aquel que quiera oírnos.
Resumiento, podríamos decir que RUBATO ET POÊME , es un nuevo proyecto lúdico-didáctico que llevamos actualmente de gira por algunos lugares de España con dos Actos paralelos en los que se suman al unísono la música, la voz cantada y recitada, y la literatura con un único fin que es el de llevar la la cultura, música clásica y contemporánea y poesía o relato, a todo el mundo, al gran público, sin distinción d
e edad; a los entendidos para hacerles pasar un buen rato y a los que no lo son, para acercarles un poquito más la cultura en este medio. Los hemos titulado:
¿Qué cantan los poetas andaluces? que gira en torno a las figuras de los poetas García Lorca, Alberti, Antonio Machado y, aunque no es andaluz, sí estuvo muy unido a la generación que le precedió, Miguel Hernández, y
Esencia de mujer, un acto que circunda el tema de violencia de género tanto en el hombre como en la mujer muy parecido al anteriormente descrito, pero con grandes diferencias, puesto que es un acto hecho por mujeres, con literatura escrita por mujeres en el 90% y puesta en escena por mujeres (Alfonsina Storni, Rosalía de Castro, Rosa Nadal, Elena Martín Vivaldi, Santa Teresa de Jesús y los míos propios –un relato y tres poemas míos-) Ambos actos van introducidos por una parte audiovisual de apoyo, que nosotras mismas confeccionamos. En este último colabora con nosotros Mayka Jiménez, artista, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada. su aportación es un video sobre malos tratos de una belleza y fuerza absoluta. Espero que algún día podáis tener la satisfacción de verlo. Os dejo una de las fotos que componen este magnífico video para que tengáis una muestra del buen hacer de Mayka y su blog: http://www.artelaidea.blogspot.com/

Bueno, leyendo lo que iba poniendo, me he dado cuenta de que tengo una vida intensa y estoy orgullosa de ella. Espero poder compartir con vostros muchas ilusiones artísticas. Aquí me tenéis para lo que gustéis en este tema. Un beso.
miércoles 1 de octubre de 2008
MIS POEMAS
Serás un hombre, hijo mío

